Nadie es perfecto

Tejo porque me gusta.
En realidad tejo porque no puedo dejar de tejer. Es casi una necesidad. Es compulsivo. Si no hago algo con las manos siento que estoy perdiendo el tiempo.
Yo no elegí tejer al crochet, sólo llegó a mí y se me pegó la maña... Como un vicio... La adrenalina del proceso creativo es adictiva. Mis manos saben antes que yo lo que quieren hacer y aprendí a no cuestionarlas. Así que muchas veces saltean indicaciones o cambian los puntos requeridos en el patrón, haciendo innovaciones que modifican el supuesto resultado final. Pero confío en mis manos y las dejo hacer.
No tomo nota de la foma en que combino los puntos asi que se me hace imposible repetirlos exactamente iguales.
Sí, soy tejedora compulsiva... y qué ??


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martes, 12 de febrero de 2008

Espectacular vestido de noche

Miren lo que encontré ¡!!
La revista de la que saqué la idea de mi vestido de novia.



Como verán fue sólo un punto de partida, xque mi traje no se parece al de la foto – lo único que tienen en común son los pentágonos del patchwork (una especie de molinetes de cinco aspas) . Pero pensé que estaría bueno compartirlo.




Como yo soy muy flaca ese modelo me iba a quedar muy “chupado” yo necesitaba una falda mas amplia, más voluminosa.

Por eso me decidí x una pollera plato que pudiera “levantar” con un buen pollerín.

La parte de arriba tampoco es tal cual la propuesta en la revista pero los motivos son los mismos, sólo que colocados en forma distinta. Ahí va el detalle – es muy bonito y puede servir para otras prendas o para mantas.


Tejí varios y me los “puse” sobre el torso; los fui acomodando e hilvanando hasta que salió el patchwork que finalmente quedó. Las mangas también fueron un invento, resultaron de tanto cambiar las posiciones de los motivos (si miran en la revista la parte de arriba tiene flecos... así que había que resolver ese tema también).

lunes, 4 de febrero de 2008

El traje que no tiene precio...


Llevaba apenas un par de cuadraditos hechos anteriormente y alguna que otra remera bien recta y sencilla, cuando me embalé con el vestido de novia.

Un poco por tacaña (me parecía un delirio gastar tanta plata en un traje que usaría sólo una vez... ) y mucho por "contrera"... Los que sabían que estaba tejiendo mi vestido se horrorizaban y eso me resultaba ofensivo. Se convirtió en todo un desafío. Sobretodo porque mi mamá no me tenía fe; había consultado con tejedoras experimentadas que le aseguraron que no iba a quedarme bien...

Pero quedó genial!!! y todas las "viejas" - cariñosamente- se sorprendieron de mi trabajo y recibí muchas felicitaciones y elogios. Mi mamá y mi suegra quedaron sorprendidas, y yo nunca antes me había sentido tan orgullosa y feliz.

Puede que haga muchos trajes de novia en el futuro, seguramente más lindos y mejores, pero éste fue el primero y más importante, porque éste va a ser siempre el traje que NO TIENE PRECIO para mí.

Confeccionado en sedabril blanco - Dos piezas.
Falda plato calada con forro en lamé azul metalizado.

QUE HAY DE NUEVO ... ???