Nadie es perfecto

Tejo porque me gusta.
En realidad tejo porque no puedo dejar de tejer. Es casi una necesidad. Es compulsivo. Si no hago algo con las manos siento que estoy perdiendo el tiempo.
Yo no elegí tejer al crochet, sólo llegó a mí y se me pegó la maña... Como un vicio... La adrenalina del proceso creativo es adictiva. Mis manos saben antes que yo lo que quieren hacer y aprendí a no cuestionarlas. Así que muchas veces saltean indicaciones o cambian los puntos requeridos en el patrón, haciendo innovaciones que modifican el supuesto resultado final. Pero confío en mis manos y las dejo hacer.
No tomo nota de la foma en que combino los puntos asi que se me hace imposible repetirlos exactamente iguales.
Sí, soy tejedora compulsiva... y qué ??


jueves, 3 de abril de 2008

De todo un poco

QUE HAY DE NUEVO ... ???